viernes, 24 de julio de 2015

Por dónde empiezo

Qué duro es sentir que no te entiendes ni tú. Una lluvia de pensamientos, sensaciones y emociones impactan en tu cabeza y, al intentar analizarlas, te encuentras con ideas tan contrapuestas que te desconciertan aún más.
Me considero una persona sencilla, no demasiado complicada porque siempre tengo un propósito claro: ser feliz. Por ello, tomo mis decisiones siempre con ese objetivo. Me encantaría que todo fuese tan fácil, y que otras dificultades no empañasen tu idea principal.
Escribir no sólo me libera si no que también me ayuda a entenderme un poco, y poder aclarar qué me dice mi cabeza y, sobre todo, mi corazón. Y ahora mismo, me dice que estoy siendo injusta. Que está muy bien  hacer las cosas sin pensar, simplemente sintiendo , pero también hay que pensar en las consecuencias futuras. Y, sobre todo,en los sentimientos de las personas a las que tus actos les influyen. Mi corazón me dice que aunque intente retrasarlo, debo pensar qué quiero, qué es lo mejor para mí y dejar de dar palos de ciego a ver si alguno me da la solución. Ahora mismo, me he tomado un tiempo de ser egoísta y de pensar sólo en mi bien, pero debe terminar porque afecta a ciertas personas aunque ellas no lo sepan y,debe acabar lo antes posible antes de que todo termine mal.Pero lo difícil no es acabar con ello, lo complicado es saber qué debo hacer.
Necesito una jornada de reflexión, que debe llegar pronto. Pero, de momento, haré lo que el cuerpo me pide porque el futuro es incierto y el presente ya está aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario